Paz mental. Relato online (4): Paz
Termina el relato por entregas. Lucía siempre ha tenido la sensación de llegar tarde a todas partes. Aprobó sus estudios por los pelos, empezó a trabajar cuando no había más remedio y con los chicos, no sabe, no contesta. ¿Y si esta vez intentara hacer algo diferente?
Lucía cierra los ojos con suavidad, de forma calmada, como si quisiera estar ausente de sí misma. Los cierra como los niños pequeños, con el pensamiento infantil de desaparecer de los demás. Entonces Ignacio le besa. Ni abre los ojos ni le busca con sus manos, ella simplemente se deja besar. Un instante que no llega a los tres segundos. ¿Trámite cumplido?
—¿Mejor ahora? —se interesa Ignacio.
—Sí —su paladar sabe a vino y ginebra. Sus labios están secos.
—¿Otro?
Esta vez Lucía le abraza con fuerza. Descarta definitivamente esperar tres cuartos de hora en la parada del bus nocturno, gastarse veintipico en el Uber o escuchar la regañina de su amiga. Ahora, mientras besa a Ignacio, piensa en todo eso como si fuera la pesadilla de otra persona. Y siente paz.
Se acarician y besan durante minutos, casi con desesperación, como si llevaran mucho tiempo esperando este momento. Sin solución de continuidad, está montada en el coche de Ignacio. A estas horas las calles ya están vacías. Muchas farolas, seguramente en un intento de economizar, están apagadas. El coche está blindado y no les llega ningún sonido del exterior. Tampoco ellos hablan. Se intensifica esa sensación de paz mental que ella ha experimentado desde el inicio de la cita. Prefiere no hablar. Quizás su silencio sea el precio de esta paz.
FIN

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