Volverse facha. Mark Fortier

Enseñar a tu hija el saludo hitleriano es la terapia de choque propuesta contra la epidemia ultra




Dicen que los canadienses tienen la habilidad de mirar a la vez y sin dislocarse a izquierda y derecha. Sin duda, el sociólogo Mark Fortier tiene esta extraña capacidad, tan desaparecida en el polarizado debate político de hoy. Lo mejor es que, lejos de caer en contradicciones, aporta enfoques rompedores.

el investigador se confunde con el objeto y se vuelve facha

En Volverse facha. Una terapia de conversión (Temas de hoy, 2026), desde una perspectiva inequívocamente democrática y de izquierdas, Fortier analiza el auge imparable de la extrema derecha, su escalada en partidos políticos y en las instituciones y gobiernos. Un fenómeno ante el que cada vez más gente se resigna, e incluso pasa a apoyarlo.

Lejos de caer en moralismos o condenas inútiles, Mark Fortier opta por el distanciamiento y el humor para comprender mejor el fenómeno. Su genial vuelta de tuerca es darle un empaque narrativo a su ensayo. El propio investigador se confunde con el fenómeno investigado hasta el punto de que, en un sorprendente juego metaliterario, decide él mismo dejar de poner resistencia a esta epidemia ultra que nos azota y pasar a engrosar sus filas. Hay momentos impagables como aquel en el cual Fortier, en el salón de su casa, enseña a su hija de nueve años a hacer el saludo hitleriano.

Volverse facha condensa en sus páginas el análisis, este juego metaliterario y un retrato ágil y eficaz de las fuerzas políticas reaccionarias que se han adueñado del discurso público en los últimos diez años. Hacerse el sorprendido ya no sirve para nada. Si te preocupa esta polarización de la política, lee Volverse facha. Comprenderás mucho mejor sus razones. Y seguramente, cuando conozcas las maniobras y estrategias de estos ultras hipervitaminados, estarás aún más lejos de volverte facha.

Atentamente,
Cinéfilo In Black

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