Desde el barrio. Anteno

Si esas paredes hablaran...


A menudo me sorprende el mundo editorial. Sí, las cifras de venta se han desplomado, salvo para dos o tres, y con la llegada de Internet la comunicación y el mundo cultural ha caído en manos de los aficionados. Pero claro, mientras algunos de esos "aficionados" se abren paso con poemarios, libros de crecimiento personal y novelas prescindibles, otros, mostrando total descaro, hacen aportaciones novedosas, radicales, inéditas, como este libro de memorias de Anteno, un chico de Usera que en los ochenta arrasó con su firma por todo Madrid y que ahora tiene más de cincuenta palos. Y precisamente ahora, desde la distancia, evoca su Madrid. Nuestro Madrid.



Anteno es, sigue siendo, un chico de barrio. Nacido en los setenta, joven en los ochenta, nos ayuda a recuperar otro Madrid. Una ciudad que todavía estaba creciendo, donde había muchos descampados. Y los niños se criaban y educaban en la calle. Una época en la que la sombra de la dictadura franquista todavía era alargada y precisamente por eso, lo que estaba prohibido era prohibir. Así que esos niños callejeros hicieron de su capa un sayo e influidos por pioneros como Muelle o Bleck, la rata, salieron a estampar sus firmas en las paredes. En el caso de Anteno, primero por su propio barrio y poco a poco por toda la ciudad.


El graffiti de Anteno no tiene mucho que ver con lo que ahora se muestra como arte urbano. Lo suyo —lo de esa generación de madrileños— no bebia del entonces aquí desconocido graffiti neoyorquino ni tenía excesivas pretensiones artísticas. Más bien era cosa de punks y heavys, macarras de barrio, una forma de marcar el terreno. Ellos se denominaban a sí mismos, Graffiti autóctono madrileño. Sus detractores, de forma peyorativa, se referían a ellos como Flecheros.



Me doy cuenta de que al recordar el libro de Anteno, lo he agarrado como bolsa de patatas fritas. Empiezas y no paras. De veras me encantaría seguir contándote anécdotas e historias de las referidas por él pero intentaré moderarme porque la última palabra la tiene él. En serio, te interese más o menos el tema de las pintadas, estoy seguro de que te va a encantar este libro. Anteno nos acerca una autobiografía, nos recuerda esos ambientes de barrio, nos habla de sus amigos... Y sin darse cuenta retrata con mano firme estas últimas décadas de un Madrid cada vez más gris y aburrido, donde cada vez hay menos vecinos y más usuarios y turistas. Agradezco a esta actual escena cultural independiente, y también, por supuesto, a los editores de Fatcap, la existencia de este libro que a priori podría parecer anecdótico pero que, bien mirado, es una excelente Historia de nuestras calles.

Atentamente,
Cinéfilo In Black

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